La terraza tranquila de Donde Marian

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La terraza tranquila de Donde Marian

La terraza tranquila de Donde Marian

En muchas regiones, sobre todo en el norte o cerca del mar, bajan las temperaturas durante la noche y puede que necesitemos una chaqueta “por si refresca”. Pero eso apenas ocurre en Madrid, donde las noches son apacibles y las temperaturas cálidas. Por este motivo, las cenas en la capital se disfrutan al aire libre, en azoteas o en restaurantes con terraza.

Así es como la terraza tranquila de Donde Marian se convierte en el punto neurálgico de este restaurante con cocina del norte. Es el gran reclamo del verano, un espacio en el exterior al que solo se puede acceder desde dentro. Una terraza privada que permite disfrutar de cenas con largas sobremesas sin ser visto y ofrece una intimidad como pocas.

Este espacio, con capacidad para cuarenta personas, ha sido testigo silencioso del paso del tiempo, del cambio de clientela, de fieles que siempre vuelven y de otros nuevos, deseosos de refugiarse en la cocina de toda la vida. Porque veinticuatro años dan para mucho. Y siendo un barrio tranquilo, con mucho espacio donde aparcar, ubicado en pleno centro de Madrid, pero lo suficientemente alejado del ajetreo de la urbe, resulta ser la opción ideal para disfrutar con calma. Así nos describieron una vez, como una “joya escondida” y nos encantó.

En verano nuestra carta se modifica, claro, ya que somos un restaurante con cocina de mercado y solo utilizamos productos de temporada. Incorporamos platos fuera de carta más frescos y ligeros, como el gazpacho o la crema de remolacha. Entre los más demandados en esta época siguen siendo el steak tartar y el atún rojo. Aunque este mes hemos incorporado también bonito con salsa de mantequilla, alcaparras y cebolla pochada. Entre los vinos, algunos frescos que recomendamos durante los días de más calor, como el verdejo de José Pariente o el godello de Louro do Bolo, uno de nuestros predilectos. Y a gozar.